27 de junio de 2009

La intención nunca fue quedarme estancada en el camino, nunca fue trazar uno diferente, ni fue poner a prueba mi capacidad de amar. Supongo que tu intención nunca fue hacerme tanto daño. No te guardo ningún rencor, ningún mal deseo, ni nada que pueda traspasarte. Nunca caeré tan bajo como para desear tu llanto ! aunqe vos si. Quizá no fue tu intención que terminemos así, porque reconozco que nunca me llamaste a seguirte. He cambiado mucho desde la primera vez que te sentí desde de mi, y he hecho muchas cosas, y he llorado muchas veces, y me he mentido tanto. Siéndote sincera, siempre creí que todo por lo que pasaba tenía que acabar en algún momento, en un final feliz. Ya no se trata de una cosa de orgullo, porque si lo miras, está bien pisoteado. No se trata de una cosa de resistencia, no se trata de que no pueda aceptar tu mano entrelazada con la de otra. Pero no puedo superar el hecho de que el destino haya estado todo el tiempo en contra. Yo estaba dispuesta a muchas cosas por vos, y te hubiera seguido a donde hubieras querido. Estaba dispuesta a aceptar cada defecto que tuvieras. Si me miras en este momento, parezco la misma persona que se enamoró de ti desde ya hace algún tiempo. (Y en el fondo lo sigo siendo). Pero mi depósito de esperanzas ya tocó fondo, y quizás eso no puedas notarlo. Por eso, no te preguntes porque huyo de tu mirada cada vez que apareces. Te transformaste en una maldición, te transformaste en un recuerdo doloroso. Si hay algo a lo que nunca me podré acostumbrar es a vivir con el dolor de no tenerte. No me acostumbraré nunca, ni lo aceptaré nunca, ni nunca podré comprender como mierda llegué a estas instancias, ni en que momento te colaste en mi vida. Sé que tengo que irme de aquí, dejarte en paz. No logro entender por qué el guión está escrito de esta manera. Mi tranca máxima, es saberte único, pero lo superaré. Ya no vivo por ti, ni vivo para ti ..

No hay comentarios:

Publicar un comentario